Llegar a casa y ponerse cómodo es ponerse el pijama; levantarse tarde un domingo y vaguear es llevar el pijama a las dos de la tarde; por lo tanto, es una prenda con la que necesitamos llevarnos bien, pues vamos a pasar muchos buenos momentos con ella. Sin embargo, ¿cuántas veces nos hemos avergonzado de nuestro pijama?
Hay días en los que no se puede salir a comprar pijamas, por ejemplo, esos días en los que tienes un inexplicable retorno a la niñez y todo lo rosa, con gatitos, ositos, etc... te parece lo más mono del mundo. O esos días en los que el frío siberiano envuelve la península y el velur (esa tela de toalla) hace su aparición estelar.
¡Cuidado, no es día para pijamas!
Porque creerás que has hecho la mejor compra del mundo, sin embargo, llegará el momento en que llamen a la puerta, un día que estés cómodamente en casa, y te arrepientas.
Pero todo tiene remedio, por ejemplo,
Gilly Hicks y
Victoria Secret no tienen pijamas de ositos así que no cometerás ningún error.
Oysho y
Women Secret son perfectos para los básicos.
1.- La opción "cómoda pero chic", que se compone de una camiseta básica (con un toque sexy) y unos sencillos pantalones de algodón, repito, sencillos y de algodón.
2.- La opción, "llevo su camisa", y no es necesario que sea de ningún chico
3.- La opción "soy un ángel de Victoria" y a pesar de que la mayoría de las mortales no tengamos ese tipazo, hay prendas que nos lo hacen creer.
4.- La opción "surfera", porque ahora que llega el verano, unos shorts es lo más cómodo. Un toque de humor puede ser divertido pero cuidado con pasarse o te arrepentirás al abrir la puerta.
¿Sólo soy yo, o después de todo también pensáis que hay días en los que es mejor no ir a comprar pijamas? ¿Necesitáis también un pijama para abrir al vecino?
¿Qué os parecen mis opciones?